
¿El Anticristo o un nuevo falso mesías? Líder islámico se proclama “Salvador Prometido de la Humanidad” y “Papa legítimo”
En abril de 2025, el mundo fue sacudido por las declaraciones de Abdullah Hashem Aba Al-Sadiq, un líder espiritual nacido en Indiana (EE. UU.) y de ascendencia egipcia, quien se proclamó “Mesías”
En abril de 2025, el mundo fue sacudido por las declaraciones de Abdullah Hashem Aba Al-Sadiq, un líder espiritual nacido en Indiana (EE. UU.) y de ascendencia egipcia, quien se proclamó “Mesías” de todas las religiones, el “Salvador Prometido de la Humanidad” y el “verdadero papa”. Su mensaje ha despertado inquietud en comunidades cristianas, musulmanas y judías por igual.
Hashem es fundador de la Ahmadi Religion of Peace and Light (AROPL), una organización con presencia en más de 40 países, con sede en Reino Unido. Afirma ser el Mahdi esperado por el islam, el sucesor legítimo de Mahoma, Jesús y Pedro, y promueve la creación de un “Estado Justo Divino” con una nueva alianza que, según él, incluye incluso a la comunidad LGBTQ+, desafiando tanto las enseñanzas islámicas tradicionales como las doctrinas bíblicas históricas.
“Soy el sucesor de Mahoma y de Ahmed, así como de Pedro y de Jesucristo. Soy el verdadero y legítimo papa”, declaró Hashem públicamente, frente a iglesias en varios países.
Su figura ha provocado una fuerte reacción entre teólogos cristianos, que ven en su discurso una clara señal de advertencia bíblica: la aparición de falsos cristos y falsos profetas que buscan desviar a los creyentes. Algunos lo señalan como un posible precursor del Anticristo, mientras otros lo desestiman por su aún limitado número de seguidores.
El intento de unificar todas las religiones
Hashem se presenta como el “hijo del Oriente y del Occidente” y busca unir a musulmanes, cristianos y judíos bajo una sola fe. Interpreta profecías islámicas, como la muerte del rey Abdullah de Arabia Saudita en 2015, como señales de su llegada, y asegura haber cumplido con la profecía del “sol naciendo en Occidente”, una metáfora que, según él, representa su autoridad espiritual sobre el mundo cristiano.
Además, arremete contra la doctrina cristiana de la Trinidad, a la que llama una invención tardía, y reivindica el Shemá judío (“Escucha, Israel, el Señor nuestro Dios, el Señor uno es”) como prueba del monoteísmo que él asegura representar.
La respuesta de la iglesia cristiana
Frente a estas declaraciones, líderes cristianos llaman a no dejarse engañar y a volver al fundamento bíblico. La Palabra de Dios nos advierte con claridad:
“Mirad que nadie os engañe. Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: ‘Yo soy el Cristo’; y a muchos engañarán” (Mateo 24:4-5).
Jesús mismo alertó que antes del fin, muchos falsos ungidos se levantarían con señales y discursos seductores, intentando confundir incluso a los elegidos.
El Evangelio es claro: solo Cristo es el camino, la verdad y la vida (Juan 14:6). Ningún líder humano puede ocupar su lugar ni modificar su mensaje eterno. Todo intento de mezclar doctrinas o reemplazar a Jesús como Salvador debe ser confrontado con firmeza, discernimiento y oración.
Un llamado al discernimiento espiritual
La aparición de Abdullah Hashem pone en evidencia el aumento de movimientos sincretistas y líderes carismáticos que buscan seducir con promesas de paz y unidad global. Pero como enseña la Biblia, el verdadero Reino de Dios no será establecido por voluntad humana, sino por el regreso glorioso de Jesucristo.
Hoy más que nunca, la iglesia está llamada a profundizar en la Palabra, vivir en santidad y estar vigilante, sabiendo que nuestra esperanza no está en nuevos mesías, sino en el único Salvador resucitado y pronto a volver.
Fuente: NT