
“El viento del norte rompió las cadenas”
Pastores nicaragüenses liberados dicen que la cárcel fortaleció su fe.
Redacción Nuevas Temporadas
20 de junio de 2025
Desde una celda oscura en Nicaragua hasta un púlpito encendido por la fe en Texas, el pastor José Luis Orozco no dejó de creer en la promesa que Dios le habló: “Un viento soplará del norte, las cadenas se romperán y las puertas se abrirán”.
Pasó nueve meses en prisión, acusado falsamente junto a otros 12 pastores de Mountain Gateway, una organización cristiana de Texas que evangelizaba en Nicaragua. Aunque fueron condenados a 12 años de cárcel, la fe los sostuvo hasta que se produjo lo impensado: Estados Unidos intercedió por ellos y el milagro ocurrió.
⛓️ Prisión, persecución y propósito
Orozco y los demás pastores fueron tratados como criminales de alta peligrosidad: encadenados de pies y manos, aislados, sin acceso a sus familias ni a una Biblia. Pero ni el encierro ni la falta de agua potable pudieron apagar su fe. Ayunaron, oraron, y predicaron dentro de la prisión, a pesar de las burlas iniciales.
“La guerra más grande fue mental, pero el Espíritu Santo nos sostuvo. Los guardias vieron milagros y se conmovieron”, relata Orozco.
Esta no es solo su historia: Francisco Arteaga, un laico católico encarcelado por denunciar la represión religiosa, también fue liberado. Le quitaron su Biblia, sus anteojos, su medicación para la diabetes, pero Dios lo sostuvo.
“No sé cómo, pero leí la Biblia dos veces. Dios me dio la visión”, asegura desde Bilbao, España.
🇳🇮 La Iglesia perseguida en Nicaragua
Desde 2018, el régimen de Daniel Ortega ha intensificado la persecución a pastores, sacerdotes y creyentes. Según CSW, solo en 2024 se documentaron 222 casos de violaciones a la libertad religiosa. Se prohíben procesiones, se cierran iglesias y se arresta a quienes predican sobre justicia o unidad.
Martha Patricia Molina, abogada que documenta estos abusos, afirma: “La persecución en Nicaragua es la más cruel de América Latina en los últimos años”.
Pero la Iglesia no se ha detenido. Aunque perseguida, sigue cumpliendo su misión: proteger la vida, predicar el Evangelio, anunciar libertad a los cautivos.
🔥 Testimonios que despiertan fe
Hoy, Orozco predica en Estados Unidos y comparte su testimonio. Arteaga escribe un libro titulado “La fe no solo es el creer”. Ambos fueron arrancados de sus tierras, pero no de su llamado.
“Dios usó a Estados Unidos como dijo. Y ahora le digo a la gente: si Dios hizo esto conmigo, también puede hacerlo contigo”, declara Orozco.
“El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres... a pregonar libertad a los cautivos...”
— Lucas 4:18
Fuente: NUEVAS TEMPORADAS