
Director de campamento cristiano muere como héroe al salvar niñas durante inundación en Texas
El director del campamento cristiano Camp Mystic, Richard Eastland, de 70 años, es recordado como un héroe por su valiente acto de amor y sacrificio al dar su vida mientras rescataba a niñas atrapadas
El director del campamento cristiano Camp Mystic, Richard Eastland, de 70 años, es recordado como un héroe por su valiente acto de amor y sacrificio al dar su vida mientras rescataba a niñas atrapadas durante una repentina inundación que devastó el lugar en la madrugada del 4 de julio, en Texas.
El campamento, ubicado a orillas del río Guadalupe, fue sorprendido por una crecida súbita mientras más de 750 niñas y miembros del personal dormían en sus cabañas. En medio del caos y la oscuridad, Eastland actuó con decisión, ayudando a evacuar a varias menores de edad antes de ser arrastrado por la fuerte corriente junto a cinco niñas. Todas las niñas fueron rescatadas río abajo con vida, mientras que Eastland falleció a bordo de un helicóptero de emergencia, camino al hospital.
Testigos aseguran que trabajó incansablemente hasta el último momento, cumpliendo su llamado con entrega total. Su acto heroico encarna el mensaje de Juan 15:13: “Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos.”
Fundado en 1926, Camp Mystic ha sido desde entonces un lugar de formación y valores cristianos, administrado por la familia Eastland desde 1974. La comunidad de exalumnas, consejeras y padres ha expresado su dolor y gratitud, recordando a Richard como un líder amoroso, firme en la fe, y apasionado por el bienestar de cada niña bajo su cuidado.
Durante la emergencia también se vivieron otros actos de valentía. Una consejera rompió una ventana para que varias niñas pudieran nadar hacia la seguridad, guiadas solo por la esperanza. Muchas menores nadaron entre 10 y 15 minutos en aguas oscuras y crecidas, hasta ser puestas a salvo.
Ante la tragedia, Camp Mystic emitió un comunicado pidiendo respeto y privacidad para las familias afectadas, agradeciendo profundamente el trabajo de los equipos de rescate y la solidaridad de la sociedad. La comunidad cristiana, profundamente impactada, se ha unido en oración, reconociendo la fragilidad de la vida y buscando consuelo en la fe.
La vida y el testimonio de Richard Eastland dejan un legado de valentía, amor y compasión, recordando que el verdadero liderazgo se vive en el servicio a los demás. En medio del dolor, la esperanza en Cristo sostiene a las familias y amigos afectados, confiando en que Dios traerá consuelo y propósito aun en medio de la pérdida.
Eastland será recordado no solo como el director de un campamento, sino como un siervo fiel, que vivió y murió cuidando a los más vulnerables, reflejando el corazón de Jesús.
Fuente: nuevas temporadas